¿Quieres darle un extra de realismo a tus juegos? Los simuladores de semen son la gota que colma el vaso de la travesura y convierten cualquier masturbación o encuentro sexual en una experiencia más realista.
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¿Recuerdas aquella escena final que lo cubre todo, que pone el broche húmedo, blanco y glorioso al placer? Bacanal Cum…
Ya puedes hacer realidad tus fantasías con semen de una manera segura y muy divertida: bukakes salvajes; eyacular en la…
Imagínate el final feliz, pero sin necesidad de esperar a nadie. Eso son los simuladores de semen, lubricantes líquidos y geles creados para imitar al máximo el aspecto, la textura y hasta la viscosidad del esperma real. Vamos, que parecen sacados de una peli XXX, pero en versión artificial y lista para jugar.
¿Por qué existen? Porque hay quienes disfrutan de darle un plus de realismo a sus sesiones de masturbación, a sus juguetes sexuales o incluso a sus grabaciones caseras. Otros lo usan en pareja para añadir un ingrediente sorpresa a la receta del placer. Y sí, también hay quienes simplemente sienten curiosidad por probar algo distinto.
Lo mejor es que no necesitas complicarte la vida preparando mezclas raras en la cocina, que nunca quedan igual y pueden ser un desastre. Aquí lo tienes listo, práctico y pensado para cumplir fantasías.
Antes de que te lo preguntes: no, no llevan nada raro. Estos simuladores de esperma se elaboran con ingredientes seguros para el cuerpo, igual que los de un lubricante sexual tradicional. Algunos de los ingredientes más comunes son:
Algunas marcas incluso juegan con diferentes densidades, colores e intensidades para que escojas el que más se adapte a tus fantasías. Desde los más fluidos y realistas hasta los más espesos para quienes disfrutan de sensaciones intensas.
Aquí es donde empieza la fiesta. Un simulador de semen no está hecho solo para mirarlo, ¡hay que ponerlo en acción! Y lo bueno es que es súper versátil, puedes usarlo para:
Porque seamos claros, no es lo mismo jugar con un lubricante tradicional que con algo que imite la eyaculación si quieres darle un toque extra a tus encuentros.
Además, ponerse a improvisar en la cocina con maicena, agua y quién sabe qué más, puede acabar en una mezcla casera muy pegajosa, poco realista y, en el peor de los casos, nada segura para tu cuerpo.
Un buen simulador de semen es seguro para el cuerpo. Están formulados con ingredientes pensados para el contacto íntimo. Cero riesgos y cero dramas. Su textura es muy realista, consigue ese puntito entre líquido y denso que hace que el juego parezca mucho más auténtico.
Son fáciles de limpiar, olvídate de manchas imposibles o pegotes eternos, la mayoría se elimina rápido con agua. Y como guinda, son versatilidad total. Sirven tanto para lubricar durante la penetración como para jugar con sex toys y en pareja.
Algunos sí, otros no, lo mejor es mirar siempre la etiqueta. Las versiones comestibles están formuladas para que, si el juego se calienta y alguien decide probar, no pase nada. Son seguras y hasta divertidas. Eso sí, nunca asumas, revisa antes de llevártelo a la boca.
La mayoría de los simuladores son de base acuosa, lo que significa que se llevan genial con preservativos de látex y con la gran mayoría de juguetes sexuales. No resecan, no dañan ni alteran los materiales. Solo asegúrate de evitar productos con aceites o químicos extraños.
La buena noticia es que no. Los simuladores de semen suelen limpiarse fácilmente con un poco de agua, sin dejar rastro. Así no tienes que preocuparte por manchas raras en sábanas, ropa o muebles. Todo pensado para disfrutar, terminar el juego y recoger sin complicaciones extra.
Para nada. Están diseñados para ser lo más neutros posible, sin aromas raros que puedan cortar el rollo. Algunos incluso añaden un ligero toque dulce, pero nunca algo invasivo. La idea es que la experiencia sea placentera, realista y cómoda, sin distracciones olfativas.
¡Hay para todos los gustos y travesuras! Desde bolas brasileñas que se derriten, lubricantes con efecto frío o calor para sensaciones intensas, hasta los lubricantes de sabores que hacen el juego más dulce. También hay geles retardantes para alargar el placer y lubricantes excitantes que suben la temperatura al instante.