Hoy hablamos de dildos sin vibración, es decir, que no disponen de ningún mecanismo electrónico que los haga vibrar, pero eso no significa que no te vayan a proporcionar los orgasmos de tus sueños. ¡Por algo son juguetes sexuales que llevan usándose para la masturbación desde la Antigüedad! Y además son más flexibles que los vibradores, pudiendo acceder a las zonas más insospechadas. 

Existen diseños muy variados, de todos los tamaños, formas y colores para que experimentes un mundo de sensaciones y encuentres en ellos al mejor acompañante sexual.

Descubre tu dildo ideal

  • Dildos de Silicona: son perfectos para iniciarse en el mundo de los juguetes sexuales. Son suaves al tacto. Combinan flexibilidad, por lo que se adaptarán muy fácilmente a tu cuerpo, y seguridad, en cuanto a higiene se refiere. Consiguen sensaciones muy reales. Se pueden esterilizar y son muy fáciles de limpiar.
     
  • Dildos de gelatina (jelly): su tacto agradable y suave y su alta flexibilidad lo convierten en uno de los favoritos de los usuarios y usuarias. Pero al ser un material poroso no es tan seguro como la silicona, ya que absorbe más fluidos y no se puede esterilizar.
  • Dildos de látex: igual que la silicona, es un material flexible y libre de componentes tóxicos, por lo que es higiénico y fácil de limpiar.
  • Dildos de PVC: se trata de un material flexible y sintético que tiene la capacidad de adatarse rápidamente a la temperatura corporal.
  • Dildos realísticos: reproducen el aspecto de un pene increíblemente real y natural, no solo en cuanto a su forma, también en lo que se refiere a su tamaño, textura, color y suavidad. Para conseguir este nivel detalle los fabricantes recurren a distintos materiales: silicona, gelatina y látex. Pueden usarlo tanto hombres como mujeres, sin distinción, ya que puede introducirse tanto en la vagina como en el ano. Sin embargo, a la hora de practicar con él sexo anal lo más recomendable es elegir dildos que incorporen testículos o algún tipo de tope, como una ventosa, para evitar que puedan quedarse dentro del ano.
  • Dildos gigantes: son los más grandes del mercado y recrean a la perfección el aspecto de un pene de grandes proporciones. Suelen ser consoladores realísticos de tamaño XL. El tamaño más pequeño es habitualmente de unos 25 cm de longitud, mientras que, si lo quieres aún más grande, puedes encontrar dildos que superen los 30cm. Son perfectos para quienes opinan que el tamaño sí importa y buscan experimentar un placer extremo con medidas descomunales, alcanzando los orgasmos más bestias que puedas imaginar. Pero, atención, es importante estar relajadx y lubricadx para evitar que sus increíbles proporciones puedan ocasionarte algún desgarro. Por eso recomendamos empezar a usarlos con paciencia durante los preliminares. Sin prisa. Y cuando estés preparadx, disfruta de su penetración. 
  • Dildos rígidos: son los ‘sex toys’ más lujosos del mercado. Están hechos con materiales como el cristal, la cerámica, el metal o el granito y proporcionan orgasmos más contundentes. Son juguetes eróticos hechos para personas habituadas a los juguetes sexuales, que buscan sexo duro y un placer extremo. Además, estos materiales, de tacto suave, te brindan la posibilidad de modificar su temperatura, consiguiendo diferentes tipos de estimulación. Ofrecen una gran resistencia y se lavan muy fácilmente, incluso se pueden esterilizar. 
  • Dildos dobles: están pensados con un doble objetivo: la doble penetración, que permite la estimulación simultánea de dos zonas erógenas de tu cuerpo (como la zona anal y vaginal, ano y clítoris o zona anal y zona perineal), o bien, masturbarte al mismo tiempo que tu pareja. En estos casos, hay diversas combinaciones posibles: zona anal y vaginal, zona anal y zona anal o bien, zona vaginal y zona vaginal. Si eres una persona abierta de mente, con curiosidad a la hora de experimentar en tus relaciones sexuales, encontrarás en los dildos dobles un gran aliado contra la rutina sexual.

Dos consejos finales

Si necesitas usar un dildo con lubricante, mejor que este sea de base acuosa para no dañarlo. Y por último, mantén tu consolador con una higiene adecuada. Lávalo regularmente, sin sumergirlo del todo, con agua templada y un jabón de PH neutro.

¿Ya te has decidido? ¿Con cuál te quedas? 

No lo dudes y hazte con uno. Los dildos son la llave al paraíso de la lujuria.