Por Maranta Rubiera
Autora de “Hembra”

Blogger invitada en blog.amantis.net

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Muchos chicos no sospechan que una de las grandes fantasías de su compañera puede ser un trío con él y otro hombre. Lo gracioso es que muchas mujeres tampoco lo sospechan. Estamos todos tan acostumbrados a la idea de la muy común fantasía erótica de dos mujeres y un hombre, que pocas veces nos planteamos invertir los papeles. Parece increíble, pero una gran mayoría de chicas no saben (o no lo quieren admitir) que ver a dos chicos jugando puede resultar una experiencia sumamente erotizante.

Me di cuenta de esto el verano pasado. Dos amigas de la India estaban de visita en Barcelona para soltarse los moños y vivir experiencias que en su país están simplemente fuera del alcance. Desde bañarse en la playa en bikini hasta salir de copas y terminar en la cama con el chico más atractivo del bar. Lo estaban pasando bomba. Un día llegaron sorprendidas: habían visto a dos chicos besarse apasionadamente en la calle, ¡era la primera vez que presenciaban algo así en persona! En realidad lo que las había dejado boquiabiertas no había sido el hecho en sí, sino que se habían puesto súper cachondas al verlos, cosa que no se hubiesen esperado (¡pues claro, mujeres!). Desafortunadamente estaban por partir de regreso a la India por lo que no tuve la ocasión de organizarles un par de tríos de los buenos, quedó como proyecto pendiente para su próxima visita.

Hay muchas maneras de plantearse un trío. Lo que siempre conviene es tener las ideas lo más claras posibles antes de planificarlo, de manera que se pueda disfrutar a plenitud.

A las mujeres nos encanta ser el centro de atención, por lo que una opción puede ser invitar a dos amigos para que te traten como a una reina por todos los costados de la cama y de tu cuerpo. Esto es menos complicado de lo que imaginas, hay muchos hombres dispuestos a jugar de esta manera y no suelen escandalizarse si se lo pides. Una de las ventajas de organizar este tipo de tríos es que es una manera lúdica de revolcarte con un chico (o varios) que te resulta atractivo pero con el cual no quieres comprometerte, pues ya desde el inicio en este tipo de encuentros no hay ningún tipo de compromiso exclusivo.

Otra manera de entrar a los tríos es con tu propia pareja. Incluir a un tercero en el juego de cama puede ser una táctica muy estimulante para reavivar la pasión y el deseo entre los dos. Lo importante es que la jerarquía de las relaciones esté clara en todo momento y para los tres.

Una última opción que propongo, un poco más “kinky”, es participar como tercera en una relación donde la parte más activa sean los dos hombres. Aquí también es necesario determinar el tipo de interacción entre los participantes desde el inicio del encuentro.

Por supuesto, todas estás aclaratorias iniciales y organizativas deben plantearse de manera lúdica, y no en plan “estrategia corporativa”, ni tampoco darles un carácter irrevocable. Hay que hablarlo entre copas y jugueteos calentitos, para que la situación vaya fluyendo y sin darnos cuenta… ¡abramos espacio que somos tres en la cama!

De modo que chicas, ha llegado la hora de empezar a pedir lo que los hombres siempre nos han pedido a nosotras: tríos, tríos y más tríos. Y tú, novio enamorado, si quieres sorprender a tu chica con un regalo que no olvidará jamás y que te agradecerá infinitamente, ya sabes qué hacer.