Si estás pensando en utilizar un lubricante, un gel o un aceite de masaje para mejorar tus relaciones sexuales, y tienes dudas sobre cuál elegir, muy atentx al siguiente listado. Te servirá para conocer sus principales diferencias y así descubrir qué producto se adapta mejor a tus necesidades. Si no, puedes ir probando las diferentes alternativas, ¡seguro que gozarás hasta dar con el más adecuado para ti!


Lubricantes


Para conseguir unas relaciones sexuales satisfactorias es básico estar bien lubricadx. Si por diferentes motivos, como la vergüenza, la inseguridad, el estrés o por cualquier tipo de trastorno fisiológico, tu cuerpo no reacciona con suficiente lubricación, la penetración puede resultar menos satisfactoria o incluso dolorosa. Si este es tu caso, o simplemente te apetece experimentar sensaciones nuevas, es el momento de probar los lubricantes.


Usar un lubricante es muy sencillo. Solo tienes que aplicar una pequeña cantidad en el pene, la entrada de la vagina o el ano. ¡Sin pasarte! O puedes provocar que el preservativo resbale.

Existen distintos tipos de lubricantes:

  • Los lubricantes de agua. No son pegajosos ni dejan manchas y se elimina de la piel muy
    fácilmente. Los hay con aloe vera, de sabores y excitantes. Y ahora están pegando fuerte los lubricantes de base acuosa ecológicos.
  • Los lubricantes de silicona. Muy adecuados para problema de sequedad vaginal y perfectos para una experiencia sexual placentera bajo el agua. No son recomendables para su suso
    con juguetes sexuales porque los dañarían.
  • Los lubricantes con base de aceite. Consiguen un desplazamiento muy agradable durante la penetración. Sin embargo, son los más difíciles de limpiar y pueden ser agresivos con el látex del preservativo.
  • Los lubricantes de sabores y aromas sorprendentes. No solo aumentarás el placer de tus relaciones sexuales, sino que les añadirán diversión. Los encontrarás de sabores básicos como limón, naranja, fresa o cereza, pero también otros de frutos exóticos, como mango, u otros más afrodisíacos como el chocolate o champagne.

Aceites de masaje

Los aceites de masaje son el complemento perfecto con el que iniciar una relación sexual. Cuando te masajean, tu cuerpo se relaja y se excita, libera endorfinas y está más receptivo a cualquier estímulo. La suavidad de una caricia y, por supuesto, la calidez de un buen aceite en las manos de tu/s pareja/s recorriendo tu cuerpo producen un efecto embriagador. Son perfectos para calentar el ambiente, ¡pero no lo uses como lubricante! No están pensados para ser puestos en zonas erógenas. 

Existen muchos tipos de aceites de masaje, que podemos clasificar según el efecto esperado: 

  • Aceites para la estimulación: si quieres aumentar la líbido, aplica un poco de este aceite en los genitales para aumentar la sensibilidad.
  • Aceites de sabores: para los gourmets de buen paladar. Este tipo de aceites permiten, por ejemplo, pintar el cuerpo de tu amante con chocolate (con la lengua o un pincel).
  • Aceites estimulantes frío-calor: el contraste de temperaturas puede ser la mejor de las sensaciones antes de una relación sexual.

Geles

Diferenciarás un gel por su textura. Suele ser más denso que un lubricante y, por supuesto, que un aceite de masaje. Existen diferentes tipos de geles con efectos retardantes, estimulantes, de estrechamiento

  • Geles para excitar. Los más preciados son los geles estimulantes. Si lo colocas en la zona erógena, notarás una agradable sensación cosquilleante que te permitirá llegar al clímax más fácilmente y permanecer en él por más tiempo. 
  • Geles para tener erecciones más poderosas y prolongadas. Están hechos a base de productos naturales indicados para poner en el pene, aumentado su temperatura y mejorando su potencia sexual. 
  • Geles retardantes. El producto más demandado es el gel retardante, que tiene un efecto ligeramente adormecedor sobre el pene y ayuda a retrasar la eyaculación. Al reducir la sensibilidad del pene, tus relaciones sexuales serán más largas y placenteras. 
  • Los geles de estrechamiento son un ‘must’ para las personas con vagina. Ayudan a reafirmar las paredes vaginales, tonificando los músculos flácidos y estrechando el conducto vaginal gracias a su efecto astringente.

¿Te animas a probarlos?