Contagios de VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS)

Hay que grabarlo a fuego ¡la protección en el sexo es fundamental! Es cierto que los tratamientos para el VIH son cada vez más eficaces, pero eso no quiere decir que debamos relajarnos y dejar de protegernos. Lamentablemente, en los últimos años las infecciones por transmisión sexual (ITS) no paran de crecer: VIH no es la única enfermedad contagiosa. Así qué, ¿de verdad no vas a usar algo tan fácil como el preservativo?

La clamidia, la sífilis o la gonorrea, por nombrar solo algunas de las enfermedades más frecuentes, son un auténtico problema de salud pública por las complicaciones y secuelas que provocan. Así que, como conocimiento es poder, y en este caso también protección, en el consultorio de amantis vamos a daros algunas claves sobre como evitar enfermedades de transmisión sexual para manteneros a salvo. 

¿ETS o ITS?

¿Qué son las enfermedades de transmisión sexual? El término más aceptado por la comunidad médica es ITS (infección de transmisión sexual) porque se refiere a todos aquellos contagios por vía sexual.

Lo correcto es usar solo ETS (enfermedad de transmisión sexual) cuando una ITS se convierte en enfermedad. Por ejemplo, el virus del papiloma sería una ITS que, si no se trata, podría derivar en un cáncer del cuello del útero y en este caso sí sería ETS. 

Llevar una vida sana no evita el riesgo de ITS

Cuando mantienes relaciones con una persona no hay que dejarse llevar por las apariencias. “Parece limpix”, “Se cuida un montón, no tiene pinta de tener nada”… las ITS pueden dar la cara con síntomas visibles o no. Así que no te la juegues con las enfermedades de transmisión sexual y si no tienes análisis delante, ¡usa protección!

¿Solo hay contagio si hay penetración?

Hay gran variedad de ITS y la forma de contagio varía en función del tipo. Por ejemplo, el herpes se contagia con el contacto piel con piel. El VPH (virus del papiloma humano), que es de hecho la ITS más común en España, por el contacto piel con piel o entre mucosas y, en el caso del VIH, el contagio se produce por el intercambio de fluidos corporales como la saliva, el líquido preseminal, las secreciones vaginales o la sangre.

El preservativo, la mejor protección

Como no sabemos cuándo nos encontramos con alguien qué tipo de contagio podría haber, lo fundamental es mantener conductas de protección. El sexo con preservativo durante las relaciones sexuales con penetración, ya sea vaginal o anal, nos protege no sólo del embarazo, si no de la inmensa mayoría de ITS. Y recuerda, existen también los preservativos femeninos y las barreras orales para el sexo oral.

En el sexo oral también hay riesgo

El contagio de algunas ITS también puede ser por la práctica de sexo oral (¡hay contacto entre mucosas!), por ello, el uso del preservativo durante una felación sería lo recomendable y así como el uso de las barreras de látex para la práctica del cunnilingus o el annilingus. Y lo mismo con el sexo anal.

Un exámen al año no hace daño

Si mantenemos estas precauciones, ¡estaremos protegidos! Pero también controles periódicos pueden ayudar a estar más tranquilos. En una simple analítica, aparece si tenemos alguna ITS aunque no haya dado la cara con algún síntoma físico visible. ¿No es mucho mejor estar segurx y sin miedos? 

Y si tienes alguna pregunta más sobre enfermedades de transmisión sexual ¡no dudes en dejarnos un comentario!